Metro ha emitido bonos por más de US$ 700 millones en los últimos años. Por ello cada paso que da es seguido por sus acreedores. Las AFP han adquirido mayoritariamente esos instrumentos y por ello han estado revisando las obligaciones contenidas en esas emisiones. Sin embargo, descartan exigir su pago inmediato ya que fueron emitidos a tasas más altas que las actuales.
La Superintendencia de Valores y Seguros confirmó que Metro debió avisar a los tenedores de bonos sobre la junta de accionistas del lunes, algo que no hizo, según el diputado RN Cristián Monckeberg
Metro no confirmó esta información. La Alianza reforzó ayer su ofensiva por el caso.
Las clasificadoras de riesgo también miran con detención los efectos de la operación en Metro. Una firma fiscalizadora declaró su inquietud por los cambios y advirtió que podría emitir un próximo informe revisando las notas que le pone a la compañía estatal. Un experto del área apunta que la operación puede tener efectos en el gobierno corporativo de otras estatales.
Jorge Palomas, de la clasificadora ICR, opina que el cambio no deteriorará "la capacidad de pago de las obligaciones contraídas" por la compañía estatal
Fuente: La Tercera |