Si Chile quiere convertirse en una plaza financiera internacional, es clave que el mercado sea más eficiente y de mayor confianza a sus inversionistas.
Así lo advierte el ex superintendente de Valores y Seguros Álvaro Clarke. Por ello enfatiza que las recientes iniciativas de transparentar más el mercado, tanto del sector privado como de la autoridad, allanan el camino. "En todas las grandes plazas financieras internacionales se pueden hacer transacciones expeditas, a bajo costo, y por otro lado cuentan con un marco regulatorio que genere un ambiente de mucha confianza, y donde el inversionista se sienta tratado de manera justa".
¿Cómo ve la actual lucha para combatir el uso de información privilegiada?
Es clave que exista la menor cantidad posible de asimetrías de información. Y creo que la preocupación que ha demostrado la SVS, como el propio Ejecutivo, son claves para que el mercado pueda avanzar".
- ¿Cómo ha cambiado la visión de este fenómeno?
Diría que el progreso que ha tenido el mercado chileno ha sido enorme. Hay una buena regulación de uso de información privilegiada, que data de la década del '90. También se ha producido un cambio cultural grande. Lo que antiguamente era considerada una "viveza", hoy es cuestionado por el mercado.
- ¿Pero ha aumentado esta mala práctica?
No, diría más bien que es lo más normal en el desarrollo de los mercados que surjan temas en la agenda con más fuerza que otros. Lo que hoy ha ocurrido es una evolución en el debate público. La autoridad cuenta con ahora la infraestructura legal más desarrollada, y también con esquemas de monitoreo también más sofisticado, y con más recursos".
Ordenando la casa
Pero no sólo la transparencia del sector privado preocupa al ex superintendente que dejó el cargo en 2003.
"Las empresas del Estado hace bastante tiempo debieron haber adoptado las iniciativas en gobierno corporativo de los privados. Y esto significa que hoy el país tiene que estar resolviendo conflictos que de otra manera, no habrían ocurrido. Pensemos simplemente en el caso de Codelco".
El ahora socio de la agencia de calificación ICR insiste que las buenas prácticas corporativas no sólo permitirían un manejo eficiente de empresas públicas como Codelco, Enap y Enami, sino también generarían mayor riqueza para el país.
Por ello asegura que la apertura a bolsa de algunas de estas firmas sería clave. "Pueden hacer ganar competitividad a las compañías, generar recursos, eficiencia y más empleo. Para el Fisco, sería posiblemente su mejor estrategia para generar recursos para fines sociales".
Y reitera la recomendación internacional de que un Estado debe diferenciar sus roles. "El Estado cumple ahora un rol como hacedor de políticas, como regulador, y como empresario. Pero se tiende a confundir el rol empresarial con el de hacedor de políticas". Ejemplo de ello sería el directorio de Codelco, "integrado por dos ministros que son hacedores de políticas", insiste Clarke. "Si el directorio de Codelco fuera integrado sólo por profesionales sin responsabilidades políticas, probablemente este enfrentamiento que hoy hay en el mismo Estado respecto a la Ley de Subcontratación, se hubiera dado de manera muchísimo más distinta", sentencia |